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IA y empleo, ejemplo de transformación laboral en México
00:00 lunes 25 mayo, 2026
Colaboradores
La ola de despidos en una de las marcas comerciales líder en México, propiedad de Grupo Televisa, que ofrece servicios de internet de fibra óptica, televisión de paga y telefonía fija-móvil, o sólo exhibe el avance de la inteligencia artificial; también revela el miedo empresarial al nuevo costo laboral mexicano y la falta de una estrategia nacional para proteger el empleo del futuro. Mientras medio México sigue preguntándose si la inteligencia artificial “va a quitar empleos”, las empresas ya comenzaron a hacerlo realidad. Lo ocurrido con Izzi y Sky no es un ajuste administrativo cualquiera: casi mil plazas desaparecieron mientras bots entrenados con tecnología de Oracle, Salesforce y Amazon aprendían a responder llamadas sin sindicatos, incapacidades ni prestaciones. Y detrás del discurso de innovación hay una verdad mucho menos cómoda; que muchas compañías están acelerando la automatización porque sienten que el nuevo entorno laboral mexicano se volvió más caro y complejo. Las 40 horas, los aumentos al salario mínimo y las nuevas obligaciones laborales llegaron al mismo tiempo que la presión por reducir costos. El problema es que México está entrando tarde y mal a esta conversación. En otras economías ya discuten cómo reconvertir trabajadores y preparar nuevas habilidades; aquí seguimos atrapados entre discursos políticos simplistas y empresas que todavía ven a la IA únicamente como una herramienta para adelgazar nóminas. Y el golpe no es menor. Los call centers fueron durante años la puerta de entrada laboral para miles de jóvenes, madres solteras y personas sin experiencia profesional. Hoy esa puerta empieza a cerrarse mientras universidades, gobiernos y empresas siguen formando personas para empleos que literalmente están dejando de existir. También, muchas empresas están usando la inteligencia artificial como una “reestructura elegante”. Decir que sustituyes personal por tecnología suena moderno ante inversionistas, aunque en realidad el negocio esté estancado. Izzi logró reducir costos, sí, pero sus ingresos prácticamente no crecieron. Ahí está el dato incómodo. La IA puede bajar gastos operativos, pero no necesariamente genera mejores productos, más clientes o crecimiento real. De hecho, varios gigantes internacionales ya comenzaron a recontratar empleados tras descubrir que un bot puede responder rápido, pero no necesariamente resolver problemas complejos ni contener el enojo de un cliente frustrado. En México el riesgo es todavía más delicado porque la automatización está aterrizando sobre una economía con informalidad crónica, salarios bajos y poca capacitación digital. Perder un empleo formal aquí no significa simplemente “buscar otro”; muchas veces significa caer directamente en la precariedad. Por eso el gobierno no puede limitarse a aprobar reformas laborales sin construir una estrategia seria de reconversión tecnológica y capacitación masiva. Y la iniciativa privada tampoco puede seguir escondiéndose detrás del discurso de innovación mientras abarata nóminas y vuelve a contratar personal con menos sueldo y menos derechos. El verdadero problema no es que una inteligencia artificial conteste el teléfono. El verdadero problema es que México parece decidido a enfrentar la revolución laboral más agresiva de las últimas décadas sin preparación, sin estrategia y con millones de trabajadores atrapados entre empresas que quieren reducir costos y un Estado que todavía promete empleos que el mercado ya empezó a desaparecer. Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte la información más importante 👉🏽 https://gmnet.vip/7Be3H
¡Excelente inicio de semana!