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Los daños en San Pancho y Puerto Vallarta deben marcar un precedente para futuros desarrollos: Urbanista
01:50 martes 6 octubre, 2026
JaliscoLa fuerza del mar registrada en los últimos días en la Bahía de Banderas, tras el paso de los fenómenos meteorológicos Polo y Rachel, evidenció nuevamente los riesgos de desarrollar infraestructura demasiado cerca de la costa, señaló el urbanista, investigador y profesor del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, Dr. José Alfonso Baños Francia. En entrevista para “Así las Cosas”, el especialista explicó que la naturaleza tiene sus propios ciclos y que el hecho de que durante años no se hayan presentado fenómenos de esta magnitud no significa que no puedan volver a ocurrir. Consideró que las afectaciones registradas en el Malecón de Puerto Vallarta y particularmente en desarrollos ubicados frente al mar deben llevar a replantear la forma en que se permite construir en las zonas costeras. Baños Francia recordó que la normatividad establece una franja de protección frente al mar y señaló que el objetivo de mantener una distancia respecto a la línea de ruptura de las olas es precisamente reducir los riesgos tanto para los propietarios como para la población. En el caso de Punta Paraíso, en San Pancho, donde se registraron afectaciones importantes en estructuras ubicadas frente a la playa, el académico consideró que la autoridad debió haber impedido el desarrollo desde su etapa inicial si no cumplía con las condiciones establecidas en la normativa. Aclaró que desconoce los detalles técnicos de la cimentación del complejo y que serán los dictámenes oficiales los que determinen las causas específicas de las afectaciones. Sin embargo, señaló que mientras más cerca se encuentre una construcción del mar, mayor es su exposición a la fuerza del oleaje y a procesos de erosión. El urbanista indicó que incluso estructuras diseñadas con sistemas de cimentación profunda pueden verse comprometidas cuando enfrentan condiciones naturales extraordinarias. Recordó que fenómenos similares han provocado daños en construcciones cercanas a ríos, como ocurrió anteriormente en Puerto Vallarta con el río Cuale.
Ante este escenario, Baños Francia planteó que las autoridades deben revisar los criterios con los que se autorizan proyectos frente al mar y garantizar el cumplimiento de las zonas de protección establecidas en las leyes. Subrayó que la experiencia reciente no debe limitarse a la atención de los daños, sino convertirse en un precedente para evitar nuevos desarrollos invasivos en la franja costera, particularmente en una región cuya principal actividad económica depende del atractivo de sus playas. El investigador consideró que en la planeación de las zonas costeras se requiere información de largo plazo, incluso de 50 a 100 años, para desarrollar modelos que permitan conocer el comportamiento del agua y anticipar escenarios de riesgo. Baños Francia también llamó a autoridades, empresarios y sociedad civil a asumir una postura más preventiva y respetuosa frente a los procesos naturales, al advertir que la región se encuentra expuesta no solamente a huracanes y oleaje, sino también a fenómenos como un eventual tsunami. Finalmente, señaló que después del paso de estos fenómenos corresponde realizar los dictámenes técnicos, trabajos de limpieza y restauración, además de determinar qué estructuras pueden ser recuperadas y cuáles representan un riesgo. El especialista destacó que, aunque no se registraron pérdidas humanas derivadas directamente de estos fenómenos en la zona, las afectaciones materiales dejan una lección clara: la prevención y el respeto a las zonas de protección deben ser prioritarios frente a cualquier proyecto de desarrollo costero.