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De lo nacional a lo internacional, Trump enfrenta lo que parece una marejada negativa con posible impacto en las elecciones legislativas de noviembre
00:10 viernes 31 julio, 2026
Colaboradores
Más y más, el presidente Donald Trump parece obligado a buscar conflictos, controversias o hechos de alto perfil público que pongan en segundo plano el número creciente de sus problemas políticos.
De lo nacional a lo internacional, Trump enfrenta lo que parece una marejada negativa con posible impacto en las elecciones legislativas de noviembre.
Sería muy difícil ignorar la situación de la guerra en Irán, esa que lanzó en base a bombardeos aéreos a fines de febrero, en alianza con el gobierno de Binyamin Netanyahu en Israel.
Hoy el gobierno Trump se encuentra en una situación difícil: no ha vencido ni ha sido derrotado en la guerra militar, aunque no le ha ido tan bien como esperaba y el costo es la pérdida de imagen de invencibilidad de las armas estadounidenses y la solidez de su protección a sus aliados. Las negociaciones de paz han fallado una y otra vez.
El hecho de que, pese a las intenciones anunciadas hace tres meses, el régimen iraní siga al mando, mantenga el cierre del estratégico estrecho de Ormuz y, por tanto, reduzca el suministro petrolero y afecte la economía mundial, no contribuye a mejorar la imagen del gobierno Trump.
Con todo, reclama triunfos e iniciativas que a sus ojos y los de sus partidarios le permiten presentarse como "ganador", aunque los aliados estadounidenses, los de primera línea en el Golfo Pérsico y los importadores de petróleo, como los europeos, sean los que sufran las consecuencias.
El problema tiene además impacto en los precios de gasolina en Estados Unidos y ha influido en el desplome de popularidad del mandatario, que este año ha estado consistentemente por debajo de 40% de aprobación.
Se espera un renacimiento del escándalo alrededor del fallecido financiero Jeffrey Epstein, acusado de propiciar el tráfico sexual entre menores de edad y personajes, sobre todo estadounidenses, pero también algunos europeos.
Trump aparece en algunos reportes y fotografías, y su papel no ha sido aclarado del todo, a pesar de las demandas de legisladores demócratas y varios republicanos.
Hay otras controversias que no ayudan al mandatario ni a su partido, en especial los más de 50 muertos, incluso ciudadanos estadounidenses, y abusos durante la campaña de arrestos y deportaciones masivas de millones de residentes indocumentados.
La forma en que el presidente y su familia parecen aprovecharse de la posición para enriquecerse y obtener ventajas económicas para sus empresas y las de sus asociados es parte también del arsenal político de la oposición demócrata.
A cambio, Trump y sus aliados han logrado el control de las autoridades electorales en estados donde gobiernan republicanos, lo que implica control sobre listas de votantes y la posibilidad de desalentar el acceso de minorías.
Hay además temas que los republicanos y Trump esperan usar para agitar a su base, incluso posturas racistas y el atávico temor al "comunismo" en América Latina y los muy publicitados triunfos de precandidatos de la izquierda demócrata de cara a las elecciones de noviembre.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1