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El investigador del ITESO señala que la inversión no se reflejó en la derrama esperada y que los beneficios quedaron concentrados en Guadalajara.
01:50 viernes 24 julio, 2026
Jalisco
El politólogo e investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Jorge Rocha Quintero, consideró que la Copa Mundial de la FIFA 2026, dejó un saldo mixto para México y particularmente para Jalisco, donde las expectativas económicas no se cumplieron y la clase política privilegió el espectáculo por encima de los problemas de fondo. En entrevista para “Así las Cosas”, el especialista señaló que el Mundial confirmó, una vez más, que el futbol continúa estrechamente ligado a la política y recordó que a lo largo de la historia diversos gobiernos han utilizado este tipo de competencias para proyectar poder o mejorar su imagen pública. En ese sentido, afirmó que durante la edición 2026 también se observaron decisiones con tintes políticos, como la participación del gobierno de Estados Unidos en temas relacionados con algunas selecciones y la influencia que, dijo, ejercieron el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en distintos momentos del torneo. Rocha Quintero sostuvo que otro de los aspectos más relevantes fue el carácter altamente comercial que adquirió el Mundial. Indicó que la FIFA convirtió el torneo en un producto cada vez más exclusivo, con boletos de alto costo, transmisiones restringidas a plataformas de pago y una mayor presencia de publicidad durante los partidos, lo que, a su juicio, aleja al futbol de su esencia como deporte popular. En el caso de México, explicó que las cifras económicas quedaron por debajo de las proyecciones iniciales. Recordó que se esperaba la llegada de más de 836 mil visitantes internacionales y una derrama superior a los 55 mil millones de pesos; sin embargo, finalmente arribaron alrededor de 494 mil turistas y la derrama económica alcanzó cerca de 50 mil millones de pesos. Además, destacó que la inversión pública y privada destinada a la organización del Mundial superó los 243 mil millones de pesos, por lo que, desde su perspectiva, los beneficios obtenidos durante el torneo no compensan el gasto realizado. "Al final la FIFA ganó y nosotros perdimos", resumió. Respecto a Jalisco, el académico consideró que las expectativas de crecimiento económico tampoco se cumplieron, ya que los principales beneficios se concentraron en la Zona Metropolitana de Guadalajara y no se reflejaron en otros destinos turísticos como Puerto Vallarta ni en los Pueblos Mágicos del estado. Asimismo, cuestionó que el gobierno estatal destacara únicamente los aspectos positivos del evento, cuando la realidad, dijo, mostró resultados inferiores a los esperados. En el ámbito político, Rocha Quintero criticó la imagen proyectada por las autoridades estatales durante el Mundial. Afirmó que predominó una percepción de frivolidad al privilegiar la presencia en actos protocolarios, fotografías y eventos relacionados con el torneo, mientras que los principales problemas del estado permanecieron sin atención. En contraste, señaló que uno de los pocos aspectos positivos fue el ambiente de convivencia social generado en espacios públicos como el Fan Fest y la Glorieta de La Minerva, donde miles de personas pudieron reunirse para seguir los partidos en un entorno de tranquilidad. En materia deportiva, destacó la actuación de la Selección Mexicana, la cual logró superar las expectativas y recuperar parte de la confianza de la afición, además de reconocer la participación de varios jugadores de las Chivas de Guadalajara como uno de los principales logros para Jalisco. Finalmente, el politólogo también se refirió a la asistencia de la presidenta Claudia Sheinbaum a la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina, al considerar que generó un debate por la aparente inconsistencia entre su decisión de no acudir a la inauguración y su presencia en el partido definitivo. A su juicio, más allá del evento deportivo, la visita ocurrió en un contexto de creciente presión internacional sobre México en temas de seguridad y combate al crimen organizado, por lo que estimó que también respondió a razones de carácter político y diplomático.