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Pymes representan uno de los principales motores económicos del país. Generan siete de cada diez empleos
01:50 jueves 6 agosto, 2026
Jalisco
Aunque el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa vigente, las revisiones anuales en lugar de un esquema de renovación automática introducen un nuevo factor de incertidumbre para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que deberán fortalecer su planeación financiera y adoptar tecnología para mantener su competitividad. Así lo señaló en entrevista para “Así las Cosas” Alejandro Toiber, Country Manager de la fintech Xepelin, quien explicó que el principal desafío no radica en un cambio inmediato de las reglas comerciales, sino en la menor certeza sobre el futuro del acuerdo. "La certeza es lo que está cambiando, no las reglas. Las empresas tendrán que prepararse para un entorno donde las modificaciones puedan ser más frecuentes y eso exige una mayor capacidad de reacción", afirmó. Las pymes representan uno de los principales motores económicos del país. Generan siete de cada diez empleos y aportan más de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB). Además, aunque muchas no exportan directamente, forman parte de cadenas de suministro estratégicas, particularmente en sectores como el automotriz y manufacturero. En este contexto, la dependencia comercial con Estados Unidos también incrementa su exposición a la incertidumbre. Actualmente, alrededor del 84% de las exportaciones mexicanas tienen como destino ese país, por lo que cualquier modificación en el entorno comercial impacta indirectamente a miles de pequeños negocios. Para Xepelin, el principal desafío de las pymes no es necesariamente incrementar sus ventas, sino mantener una adecuada liquidez. De acuerdo con datos de la fintech, en México una empresa tarda en promedio entre 60 y 66 días en cobrar una factura, mientras que sus obligaciones, como nómina, impuestos, renta y gastos operativos, deben cubrirse de manera inmediata. "Ese desfase entre las cuentas por cobrar y las cuentas por pagar obliga a las empresas a contar con herramientas de financiamiento y una mejor administración de su capital de trabajo", explicó Toiber. Ante un entorno económico más volátil, el especialista aseguró que las empresas deberán apoyarse cada vez más en soluciones tecnológicas, inteligencia artificial y herramientas de análisis financiero para anticiparse a los cambios. "Vender más ya no te salva; lo que realmente protege a una empresa es controlar sus márgenes y su liquidez", subrayó. Añadió que las organizaciones que no incorporen tecnología para automatizar procesos, centralizar información y mejorar su análisis financiero estarán en una posición más vulnerable frente a cambios como nuevos aranceles, modificaciones regulatorias o ajustes en las cadenas de suministro. Entre las principales consecuencias de no prepararse destacan: Presiones sobre la liquidez, incremento en los costos financieros, decisiones de inversión más complejas y reducción del capital disponible para operar. Uno de los datos más relevantes presentados por Xepelin revela que únicamente el 10% de las pymes mexicanas opera con una gestión financiera estratégica. No obstante, el estudio también muestra avances importantes: cada vez menos empresas administran sus finanzas de manera reactiva y un mayor número elabora presupuestos de ventas y gastos, mantiene fondos de reserva y accede a financiamiento formal. Para Toiber, este cambio refleja una mayor conciencia sobre la importancia de profesionalizar la administración financiera para enfrentar escenarios económicos inciertos. Entre las principales áreas de oportunidad detectadas en las pymes destacan la ausencia de presupuestos financieros y la falta de control sobre el flujo de efectivo.
El directivo explicó que muchas empresas confunden ventas con liquidez, sin considerar que pueden concretar una operación hoy, pero recibir el pago semanas o incluso meses después, mientras continúan enfrentando gastos inmediatos. Frente al nuevo panorama comercial con Estados Unidos, el mensaje para las pymes es claro: fortalecer su madurez financiera será determinante para mantenerse competitivas. Toiber destacó que México seguirá siendo un socio estratégico para Norteamérica; sin embargo, el contexto exige empresas con mayor disciplina financiera, capacidad de adaptación y uso intensivo de herramientas tecnológicas.