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Dos encuestas pusieron de manifiesto el malestar de los estadounidenses con la conducción de la guerra
00:10 martes 21 abril, 2026
Colaboradores
Una de las características del mantra político del presidente Donald Trump es proclamar victoria, sin importar qué tan profundos sean sus problemas, y le ha funcionado.
Pero esta vez, cada vez menos estadounidenses creen sus proclamas de victoria en la guerra no-declarada con Irán, con consecuencias políticas que de posibles son cada vez más probables a medida que se acerca la campaña electoral de 2026 y la elección de un nuevo congreso.
De hecho, la credibilidad de Trump ha sido afectada por sus contradictorias afirmaciones en torno a las negociaciones con el gobierno iraní y particularmente en torno al estrecho de Ormuz, que tiene un impacto directo sobre el precio mundial del petróleo y alienta de hecho la desconfianza de los estadounidenses en el manejo de la economía.
Dos encuestas, una divulgada por la publicación cibernética especializada politico.com y la otra por la cadena de televisión NBC, pusieron de manifiesto el malestar de los estadounidenses con la conducción de la guerra.
Los medios estadounidenses dan cuenta del impacto negativo de la guerra en la opinión pública mundial, y aunque ese sea un factor menor dado que no representa votos, tiene un impacto sobre el ánimo de los estadounidenses.
La mayoría de los votantes encuestados afirma que el presidente Trump "carece de un plan claro y muchos dudan de que esté logrando sus objetivos en el conflicto", subrayó Politico. En sus datos, 62% de los estadounidenses desaprueba la forma en que se ha manejado la guerra.
En la muestra de la NBC, el porcentaje de rechazo a la guerra en Irán fue de 67%.
Sin embargo, la misma encuesta coincide en que el núcleo duro de los partidarios de Trump mantiene su respaldo: 19% de los estadounidenses apoyan totalmente, y 14% parcialmente, las medidas de Trump. Eso equivale más o menos a un tercio de los estadounidenses que se dicen republicanos.
Las encuestas están rebosantes en general de malas noticias para Trump, que de mantenerse podrían impactar negativamente las perspectivas electorales de los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre.
Pero si bien es cierto que, por lo normal, el partido en el poder tiene pérdidas en los comicios de medio término, también es correcto que la participación de los votantes es considerablemente menor que en las elecciones presidenciales y que el voto de los militantes adquiere mayor relevancia.
Pero de acuerdo con las mismas encuestas, comienza a verse una erosión en el apoyo a Trump, aunque esa baja se mida ahora en porcentajes relativamente pequeños.
Trump, pues, parece necesitar algo más concreto que meros reclamos de triunfo, sino la posibilidad de llegar a acuerdos con Irán que le permitan salvar cara y hasta presentarlo como triunfo frente a una audiencia doméstica que todavía no tiene del todo clara la razón del conflicto.
Y tal vez alguna intervención que lo haga ver de nuevo como fuerte y decisivo.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE