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En 2025 hubo 29 decesos en centros de detención del ICE (contra once en 2024) y nueve durante los arrestos, o por condiciones vinculadas a ellos
00:10 jueves 16 julio, 2026
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La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que demandará investigaciones, propias y del gobierno estadounidense, sobre la muerte de migrantes mexicanos tanto en operativos de arresto de las policías migratorias como de aquellos bajo custodia, en condiciones frecuentemente sospechosas.
Y es más que correcto. De hecho, muchos grupos ciudadanos y de derechos civiles en Estados Unidos estarían –y en algunos casos están– de acuerdo bajo sus propias leyes. Pero las demandas tropiezan con varios problemas, derivados de percepciones y posiciones políticas, de imagen, y en algún caso legalista.
De entrada, y aunque las críticas a la actuación de agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza (BP) han sido frecuentes y crecientes, las denuncias sobre la impunidad que rodea sus acciones han salido con frecuencia de la propia sociedad estadounidense, pero también su defensa.
Un sector estadounidense, generalmente a la derecha, considera que su país es víctima de una invasión tercermundista y se anota con percepciones paranoicas de la inmigración, incluso la tesis de que se trata de sustituir a la ciudadanía estadounidense y en el caso mexicano, de recuperar los territorios perdidos en la guerra de 1847. Hay unos 11 millones de inmigrantes mexicanos, incluso alrededor de cinco millones indocumentados, en Estados Unidos.
Eso se conjuga con una desconfianza histórica hacia los inmigrantes, en especial cuando sus números llegan a ser demasiado visibles en la sociedad estadounidense. Se estima que hay unos 51 millones de migrantes ahora en Estados Unidos, casi un 15 por ciento de la población, que engloban a unos 14 millones de indocumentados, a los que el gobierno y grupos antiinmigrantes han presentado como criminales.
Y en ese sentido, el ICE y la BP son vistos como las primeras líneas de defensa. Y razón para lo que el vicepresidente JD Vance definió como "inmunidad total".
En 2025 hubo 29 decesos en centros de detención del ICE (contra once en 2024) y nueve durante los arrestos, o por condiciones vinculadas a ellos. En 2026, han muerto 17, y cuatro en incidentes violentos.
La preocupación por la llegada de inmigrantes fue uno de los principales argumentos de campaña del ahora presidente Donald Trump, que se vinculó con organizaciones antiinmigrantes y encargó el tema a Stephen Miller, un prominente activista que es el actual subjefe de asesores de la Casa Blanca, y de acuerdo con la prensa de EU, el promotor y responsable último de las campañas de detenciones y deportaciones masivas.
El resultado fue un incremento notable, de 191 mil millones de dólares, en el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional, lo que llevó al ICE, en particular, a convertirse en la agencia policiaca mejor financiada de Estados Unidos, con más de 70 mil millones de dólares hasta 2027, lo que le permitió pasar de 10 mil a 22 mil agentes en menos de un año.
Miller es un partidario de que EU haga sentir su fuerza y se comporte imperialmente. "Vivimos en un mundo, en el mundo real –dijo en enero a CNN–, que se rige por la fuerza, por el poder". Esa visión se acomoda bien a las posturas nacionalistas de los partidarios de Trump y al estilo transaccional del mandatario...
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1