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Trump está en un ciclo electoral donde sus políticas sociales y económicas, así como una dura campaña de arrestos y deportaciones masivas
00:02 viernes 23 octubre, 2026
Colaboradores
La complicada situación social y política de Europa parece alentar a una derecha que en el mundo busca presentar a inmigrantes y "socialistas" como peligros para naciones y modos de vida.
"Los migrantes se han apoderado de Francia. ¡Deben CERRAR LAS FRONTERAS, RÁPIDO!", escribió el presidente estadounidense Donald Trump el lunes pasado.
Trump está en un ciclo electoral donde sus políticas sociales y económicas, así como una dura campaña de arrestos y deportaciones masivas, crearon una situación desfavorable a su partido republicano, que encuentra en el "peligro comunista" y la invasión de migrantes un argumento para mantener el control del Congreso estadounidense.
Los disturbios en Francia han tenido un carácter generalizado, pero Trump los usó como ejemplo de los problemas causados por la inmigración, especialmente de países no identificados con la cultura occidental.
Los disturbios en la nación europea comenzaron hace semanas con protestas estudiantiles contra las malas condiciones y el hacinamiento en las escuelas. Posteriormente, los manifestantes convocaron a movilizaciones a nivel nacional contra los elevados costos de la energía y la creciente inflación, lo que derivó en nuevos enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios de edificios.
Los choques se han repetido en menor escala en otros países, como España, Italia, Portugal y Albania, y para muchos no es accidental que haya sido como preludio a elecciones donde los principales candidatos actuales son opciones muy definidas de izquierda y derecha.
El momento es propicio. Los partidos de extrema derecha han logrado importantes avances electorales en Alemania y podrían obtener resultados similares en otros países.
La situación coincide, además, con un momento crítico para Europa en su apoyo a Ucrania, mientras el presidente Trump muestra una actitud conciliadora hacia el presidente Vladímir Putin, a pesar de que Rusia es señalada como responsable de ataques híbridos cada vez más frecuentes contra países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El tema se complica más por las necesidades para un costoso rearme europeo ante las amenazas estadounidenses de abandonar o arrumbar a la OTAN, mientras la percepción de la "amenaza rusa" crece con declaraciones de Putin o incursiones de drones desconocidos.
Pero la realidad es que los problemas sociales, económicos y las tensiones geopolíticas difícilmente pueden atribuirse a un solo factor: Francia, por ejemplo, enfrenta una deuda pública equivalente a 120 por ciento de su producto nacional bruto, así como intranquilidad en sus mercados de valores y preocupación por su estabilidad.
Y eso es solo un ejemplo de las preocupaciones para los países europeos y cómo amenaza a una forma de vida definida por las políticas de bienestar.
Ciertamente no es una situación fácil, sobre todo a niveles de algunas naciones que, como España, Francia e Italia, han estado en el frente de las crisis migratorias de los últimos años, pero la responsabilidad de los problemas no es, ni de lejos, culpa de los migrantes o la izquierda.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1