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Una shadow alliance aparece cuando algunos nodos coinciden temporalmente en intereses. No implica subordinación, alianza formal ni control directo
00:10 martes 11 agosto, 2026
Colaboradores
La competencia entre potencias ya no se libra solamente con ejércitos, sanciones o tratados. También ocurre en zonas grises donde convergen empresas, intermediarios, medios, sistemas financieros, infraestructura estratégica y organizaciones criminales. Ese fue el eje del taller realizado en la UDLAP Extensión CDMX, con George Mason University (GMU), el Center for the Study of Democracy (CSD) y el United States Mexico Center for Strategic Studies (USMXCSS).
Redes-sombra. La doctora Guadalupe Correa-Cabrera (GMU) presentó para México el marco de las shadow networks, redes que conectan actores legales e ilegales, estatales y privados, sin requerir una estructura centralizada ni cadena de mando. Dinero, información, logística, acceso político, protección o infraestructura pueden circular entre nodos y generar beneficios compartidos.
El concepto tiene antecedentes. Carolyn Nordstrom estudió desde 2000 las “shadows” de la economía global y Christina Schori Liang utilizó en 2011 el término Shadow Networks para explicar la convergencia entre terrorismo y crimen organizado. La aportación actual es aplicar esa lógica a la interacción entre potencias autoritarias, economías legales, redes ilícitas y vulnerabilidades institucionales en América Latina.
Alianzas-sombra. Una shadow alliance aparece cuando algunos nodos coinciden temporalmente en intereses. No implica subordinación, alianza formal ni control directo. Puede existir cooperación táctica, intermediarios o utilización de los mismos corredores financieros, logísticos o informativos. Evita lecturas conspirativas. El CSD utiliza este marco para analizar la convergencia entre influencia autoritaria, redes ilícitas y herramientas de guerra híbrida en América Latina.
Tres ecosistemas. En la investigación presentada por la doctora Correa-Cabrera, China representa la vinculación externa mejor documentada mediante comercio, precursores químicos, banca informal, lavado de dinero comercial e infraestructura estratégica. Rusia opera principalmente en el terreno informativo mediante RT, Sputnik y plataformas digitales. Irán concentra su presencia en diplomacia pública, medios en español y difusión ideológica.
Esto no significa que Beijing controle a los cárteles mexicanos, Moscú dirija medios nacionales o Teherán conduzca organizaciones locales. Significa que actores externos pueden aprovechar redes existentes cuando encuentran instituciones débiles, mercados opacos o intermediarios dispuestos a colaborar.
La variable mexicana. Ésta es quizá la conclusión más importante. Las redes-sombra crecen donde encuentran corrupción, debilidad judicial, opacidad financiera, vulnerabilidades aduaneras y escasa rendición de cuentas. Puertos, corredores logísticos, aduanas, infraestructura estratégica y sistemas financieros aparecen como nodos sensibles.
México no puede aislarse de China, Rusia o Irán. El reto es relacionarse con todas las potencias sin permitir que sus intereses exploten nuestras vulnerabilidades. La mejor defensa frente a las redes-sombra no es cerrar el país. Es fortalecer al Estado.
Agenda estratégica: Pueden descargar el reporte de Shadow Alliances del CSD en: https://bit.ly/3UnPEyE
Por Gerardo Rodríguez